Notícias
EDICIÓN 2020 NOTICIAS
El mayor reto psicológico

Hablamos con los tres últimos SOLO que llegaron a meta antes que nadie en la Non Stop Madrid-Lisboa: Sergi López (2018 y 2019), Jordi Pereira (2017) y Moisés Dueñas (2016).

Las frases:

Sergi López:

  • "Piensas que tienes que acabar por la gente que te apoya, que te quiere, por mi hijo, que me está esperando en la llegada"
  • "Mi secreto es ir restando kilómetros hasta la siguiente EH"

Jordi Pereira:

  • "Mi truco es no reservar mucho porque el cansancio va a llegar igual. Hay que aprovechar que aún estás fresco para ir lo más rápido posible".
  • "No me imaginaba la mucha gente que nos sigue a través de las aplicaciones y los tracks. Esto ayuda psicológicamente"

Moisés Dueñas:

  • "Tantas horas en bici te da tiempo a todo: a pensar, a desconectar, a disfrutar... ¡Y a arreglar el mundo!"
  • "Hay que ir engañando a la cabeza para llegar a la siguiente EH. Me lo tomaba etapa a etapa. En ningún momento pensé que eran 770 km. Si lo hubiera hecho, no habría llegado"

Sergi López

'Superlópez' volverá a tomar la salida el próximo 25 de septiembre, pero no lo hará solo. Formará equipo junto a su hijo Martí, de 16 años. Este le hizo de asistencia en sus dos triunfos y el joven aprendiz, viendo a su héroe, se ha animado a dar un paso más.

Pese a dominar la categoría solo en las dos últimas ediciones, Sergi ha tenido momentos malos. Destaca sobre todo "el calor que sufrí en 2018 y los momentos que en los que te quedas solo, en la parte final. Vas más flojo y el resto de equipos, como pueden ir cambiando de ciclistas, están más frescos y van más rápido. No les puedo seguir. Hasta el 70% de la carrera vas con gente, pero al final ya no puedes". El año pasado iba mojado y se quedó 'vacío' en la última parte. Fue su momento más crítico. "En los últimos 30 km casi caminaba. Y eso que había muy poco desnivel. No me podía sentar. Daba una pedalada y me paraba. No bajaban los kilómetros: miraba el GPS y solo habían pasado 200 metros". De hecho, hizo una hora y media menos que en 2018: recortó tiempo en todos los tramos, menos en el último, donde sufrió la citada crisis.

La cabeza es muy importante en estos momentos. "A veces me pregunto qué hago aquí. Pero animan las asistencias, los compañeros...y eso te carga la pila para el siguiente tramo". Por supuesto, hay que gestionar los pensamientos negativos que inevitablemente surgen durante el camino. "Vas pensando que queda poco para llegar y que tienes que acabar por la gente que te apoya, te quiere, por mi hijo, que me está esperando en la llegada. Tiras de cabeza y orgullo propio".

La primera noche la superó bien, pero la segunda ya es otro cantar. "En la segunda noche, cuando empieza a hacerse de día, vas jodido". El cerebro no deja de funcionar durante las 48 horas que estuvo sobre la bici el pasado mes de septiembre. Superlópez tiene su propia táctica. "No hay que pensar en todo lo que te queda por hacer. Piensas en la siguiente EH que está a tantos kilómetros. En mi Garmin iba restando lo que quedaba hasta la siguiente EH. Es mi gran secreto".

La gente que conoce a Sergi López sabe que no se calla ni bajo el agua. Por ello, cuando pedalea junto a otros en la Non Stop, es un gran tertuliano. "Si el compañero que te toca es sociable le esperas. Y si es borde, pues le dejo. La gente que me conoce sabe que me quedo afónico en la grupeta, no me callo". Una buena manera de que los 770 kilómetros pasen más rápidos. Cada maestrillo tiene su librillo.

Jordi Pereira

Solo 38 equipos le superaron en 2017, lo que tiene un mérito enorme. Y su táctica es ciertamente particular. "No hay que reservar mucho porque el cansancio va a llegar igual. Hay que aprovechar que aún estás fresco para ir lo más rápido posible. La gente me dice que tendría que reservar, pero no es lo mismo que una prueba de cuatro o cinco horas, que sí sirve. Reservar en la Non Stop no me da beneficios porque el tiempo que vas fresco lo pierdes".

No lo tuvo nada fácil porque sufrió cinco pinchazos durante la carrera que le hicieron perder un par de horas, en total. "Estaba desesperado. Tenía que ir llamando a mi asistencia en las EH para que me prepararan una cubierta o una rueda. Lo peor era pinchar de noche porque veía luces y me ponía nervioso hasta que veía el dorsal de los ciclistas: por suerte no me adelantó ningún solo".

Pereira, que pedaleó las primeras 12 horas junto a su hermano -también se atrevió en la categoría solo-, admite que las noches son especiales. "Es un momento en el que estás tranquilo. Son momentos para uno mismo que dan para reflexionar. Piensas en cosas que no pensarías tu casa, en el trabajo o cuando vas con otros compañeros". Y, por supuesto, también se acordaba de su familia. "De madrugada me preguntaba si se habrían levantado o aún estarían durmiendo. Después, cuando llegaba a una EH me enseñaban vídeos de mi hijo. Y algún año coincidió con el aniversario de mi hijo".

La segunda noche fue mucho más dura. "Castiga mucho. Te llegarías a dormir sobre la bici. Por eso cuando llega a una EH hay que parar solo 3 o 4 minutos. Si estás más tiempo, te apalancas".

Hay, por cierto, una anécdota que junta a dos de nuestros tres protagonistas. Jordi hizo la última etapa con Moisés Dueñas, camino de Lisboa. Iba en un equipo de 3 y se dedicó a arropar al que iba a sucederle en el palmarés. "Hablamos de ciclismo y aprendí mucho. Me dijo que había hecho etapas en el Tour y en la Vuelta, pero que hacer la categoría solo en la Non Stop era peor. Y yo le respondí que me llenaba de orgullo que él me dijera eso".

Gestionó bien la soledad porque "siempre encuentras a alguien que te acompaña un rato. Así he hecho amistad con un par de portugueses con los que he coincidido varias veces. Y seguimos en contacto. Y en una misma edición coincidí con un madrileño en tres etapas. Hay que tener en cuenta que en un mismo equipo hay gente que va más lenta y otros van más rápido. Por eso pudo darse esa coincidencia".

Sin embargo, el momento más crítico no lo vivió en 2017 sino en 2016, también cabalgando en solitario. "En la etapa Alcántara-Cedillo tenía tanto dolor en piernas y brazos que se me pasó por la cabeza romper la bici. Pensé: O se me rompe algo de la bici o lo rompo yo para abandonar". Por suerte siguió adelante y llegó el tercero en categoría solo.

A nivel psicológico, sentirse arropado es fundamental. "Hay mucha gente que nos sigue a través de las aplicaciones y los tracks. ¡No me lo imaginaba! Esto ayuda psicológicamente. Por ejemplo el amigo que envía mensajes 6 de la madrugada del domingo". Otro apoyo fundamental es contar con sus padres como asistencias. "Solo confío en él. Si no va mi padre, no voy. Sabe buscarse la vida".

Moisés Dueñas

El exciclista profesional posee el récord de la categoría Solo hasta el momento, con 39 horas 20 minutos y 48 segundos. Lo curioso es que nunca había ido en bici de noche, pero le encantó la experiencia, "sobre todo cuando empezaba a amanecer. Fue todo un descubrimiento. Y navegar de noche, escuchando el ruido de los bichos por el monte es algo diferente".

Sin duda, el hecho de haber sido ciclista profesional y haber completado tantos entrenamientos en solitario le ha ayudado. Sin embargo, "la cabeza es lo más importante. Como no tengas una buena cabeza lo pasas mal. Hay que ir engañándola para llegar a la siguiente EH. Me lo tomaba etapa a etapa. Llegaba a la EH y hacer un descansito. En ningún momento pensé que eran 770 km. Si no, no hubiera llegado".

Cometió un gran error, pensando que los 200 kilómetros que tantas veces ha hecho entrenando en solitario le servirían para esta aventura. Completó las dos primeras etapas de un tirón, sin detenerse en la primera EH. "Pero llegué a Burgohondo de milagro. Me había pillado un pajarón por no parar en la EH de Robledo de Chavela. Llegué con la vista nublada a Burgohondo y me costó un buen rato recuperarme. Hay que parar a comer y beber en todas las EH".

La Non Stop es una montaña rusa emocional. "Hay momentos que vas bien, pero a veces te entran bajones. Quizá porque no has comido lo suficiente y te sientes débil.  El estómago se cierra a veces con tantas horas de bici". Y hablando de tanto y tanto tiempo aplastando los pedales, Dueñas admite que "te da tiempo a todo: a pensar, a desconectar, a disfrutar...¡Y a arreglar el mundo! También se piensa en la familia". Sin embargo, advierte que de noche hay estar más concentrado en la ruta porque "no tienes la misma visión y puedes tener algún susto con una regadera o un bache".

A modo de conclusión, además de aconsejar comer bien, beber y ponerse ropa seca antes de iniciar una etapa nocturna, pone énfasis en la asistencia. "Sin una buena asistencia lo tienes complicado. Me lo tenían todo preparado para perder el menor tiempo posible. Mientras yo comía, me revisaban y lavaban la bici". Todo ayuda a que las piernas y, sobre todo, la cabeza funcione mejor.

ÚLTIMAS NOTICIAS

23. Septiembre 2020
03. Septiembre 2020
24. Agosto 2020
03. Agosto 2020
20. Julio 2020